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AUMENTO MAMARIO

El AUMENTO MAMARIO con inclusión de prótesis es la cirugía estética que más se popularizó en los últimos años. El objetivo no es solamente dar al cuerpo una forma más armónica sino también, reconstruir la forma de la mama luego de la lactancia o la pérdida de peso, recuperando asi la belleza natural.

Rápida Recuperación

Una de las mayores preocupaciones de los pacientes es el dolor y la duración de la recuperación. Hemos disminuido esas preocupaciones con nuestra técnica de inclusion mamaria de rápida recuperacion. Más de la mitad de nuestras pacientes salen a cenar la noche de su cirugía y muchas toman sólo antiinflamatorios suaves para el dolor leve! La mayoría puede estar de vuelta en el trabajo dentro de las 48 horas. 
Cada aspecto del procedimiento y la recuperación ha sido desarrollado por nuestro Cirujano Estetico especialista en Mamoplastia de Aumento, específicamente para que nuestras pacientes vuelvan a su rutina normal más rápido de lo que nunca creyeron posible. 
Hemos desarrollado una técnica quirúrgica meticulosa y más suave, asi como tambien una técnica anestésica diseñada específicamente para evitar el dolor asociado tradicionalmente con el aumento mamario. 
  • 3 hs de internación
  • Vendaje compresivo por un día
  • Corpiño-faja por un mes
  • Puntos de sutura por una semana
  • Reposo relativo por 15 días
  • Reinserción laboral a las 48 hs
  • Actividad física normal al mes

 

 

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ELECCIÓN DE LA PROTESIS

¿Qué tipo de prótesis me voy a poner?

CARACTERÍSTICAS DE LAS PRÓTESIS

Se puede comparar el resultado final de un aumento mamario mediante la colocación de prótesis, con el resultado final de un plato culinario: con los mismos ingredientes cada cocinero elaborará un plato distinto. Un poco más de cocción, un poco más de fritura, una ramita de laurel... pequeñas diferencias que hacen la diferencia. Los habrá deliciosos, sofisticados, sabrosos e, incluso, intragables (por ejemplo si se le quema alguno de los condimentos o todo el plato)… De la misma manera cada uno de los cirujanos plásticos, con la misma paciente, obtendría un resultado diferente... ahí están los matices, el gusto, la sensibilidad, la capacidad quirúrgica, el conocimiento de qué técnica ha de utilizarse en cada caso... y, muy especialmente, el tipo de respuesta en la formación de la cápsula y en la cicatrización. Ante una misma paciente cada cirujano puede elegir un determinado volumen, uno u otro tipo de prótesis, una vía de acceso, un emplazamiento para su colocación... sin embargo, cada una de estas elecciones no son tan importantes aisladamente sino que lo fundamental es su combinación, que la elección y conjunción de todos estos factores den el resultado deseado. Nuestra meta es conseguir unos pechos naturales, tanto en su forma, tamaño, simetría como movilidad. Una de las preocupaciones que más acompañan a las pacientes que acuden a nuestra consulta es qué tipo de prótesis se va a poner. La pregunta no se refiere específicamente a la marca de la misma, que también, si no a todas las otras características que pueden variar en ellas.

Marca:

Mentor, Refinex, McGhan, Silimed, Eurosilicone. Existen muchas marcas de implantes mamarios. Todos los cirujanos plasticos tienen una marca de preferencia. Esto se debe a que cada uno tiene una técnica quirúrgica y un sentido estético diferente. Nosotros preferimos los implantes mamarios Mentor por sus caracteristicas y garantías. Pero no siempre podemos satisfacer las necesidades de cada paciente con una sola marca de implantes mamarios, por ello también son de nuestra preferencia las prótesis Refinex que nos brinda un perfil mas alto y una terminación mas agresiva para pacientes jóvenes.

Volumen:

Es muy variable y oscila, normalmente, entre los 125 cc y 450 cc. La elección del tamaño de las prótesis es muy difícil. En principio no hay talla que convenga sino deseo de alcanzar unas formas que se relacionan con la imagen de la feminidad que cada paciente posea. El método que utilizamos para definir el tamaño de las prótesis es colocar prótesis de diversos volúmenes en un corpiño sin relleno hasta encontrar aquella con la que mejor se encuentre.

Contenido:

Actualmente se utilizan las prótesis rellenas de gel cohesivo de silicona (Mentor, Refinex). La elección normalmente es hecha por cada uno de nuestros cirujanos plasticos y responde más a la experiencia que se tenga con cada una de ellas. Nosotros utilizamos preferentemente las prótesis de silicona rellenas de gel cohesivo. Tienen la ventaja sobre las de aceite de silicona que si se desgasta o rompe la membrana sólida no sale su contenido si no que continúa cohesionado y no migra; es más, si pinchamos una prótesis y la comprimimos saldrá una burbuja que volverá a introducirse completamente cuando dejemos de hacerlo (ver figura). Por este motivo ya no es necesario cambiar las prótesis de silicona al cabo de 8 ó 10 años y simplemente serán convenientes revisiones anuales para verificar su integridad. Ésta se puede valorar mediante una mamografia o con mayor precisión mediante resonancia magnética (RM). Por otra parte, estas prótesis de silicona son más naturales al tacto que las de suero.

Revestimiento:

Es la membrana que forma la bolsa en cuyo interior se mantiene el contenido de gel o suero. Puede ser de láminas de silicona, de Poliuretano y, en estudio, de Titanio (se esta investigando su posible).

Superficie:

Es otro punto de controversia. La superficie de las prótesis puede ser lisa o rugosa (Fig.4). Según estudios realizados se aconseja colocar los implantes mamarios lisos detrás del músculo, y los texturizados por delante (es decir retroglandulares).

Históricamente la evolución fue de la siguiente manera: Las primeras prótesis de silicona utilizadas eran de superficie lisa y se colocaban directamente debajo de la glándula con un alto índice de contractura capsular. Para remediar esto se investigó y resultó que las prótesis rugosas provocaban la contractura capsular en menor número y de menor intensidad (con las prótesis directamente debajo de la glándula). Más adelante se replanteó la posición de las prótesis y se vio que la posición submuscular era más adecuada puesto que los implantes por no estarían en contacto con la glándula y, por lo tanto, con los frecuentemente contaminados conductos galactóforos (la contaminación es una de las posibles causas de contractura capsular). Como es lógico, y huyendo siempre de la contractura capsular, se pensó que debajo del músculo y con prótesis rugosas prácticamente desaparecería la temida contractura capsular. No fue así exactamente aunque sí disminuyó considerablemente en número e intensidad.

En esta posición (submuscular) y con este tipo de prótesis (rugosas) comenzaron a aparecer algunos inconvenientes: por un lado, si las prótesis ascendían resultaba difícil descenderlas de nuevo (al ser rugosas quedan adheridas) y, por otro, las prótesis tenían distinta respuesta dependiendo de si se daban masajes o no y, por supuesto, del momento en que comenzaban a darse. Si no se las masajea las prótesis quedan más o menos firmes, proyectan la glándula y el resultado puede ser maravilloso, salvo que se tenga poca glándula, en este caso quedarán firmes, eso sí, pero también inmóviles: en la playa, tumbadas queda típicamente como pechos con prótesis. Si tienen glándula la cosa mejora, puesto que la glándula se lateraliza y da un aspecto más natural. Si se quiere conseguir que las prótesis se muevan en el bolsillo que hemos creado, entonces es necesario movilizar las prótesis lo más pronto posible. En este caso la rugosidad de la prótesis estimula para que el cuerpo produzca una cápsula externa (la normal) y otra cápsula que envuelve directamente a la superficie rugosa de la prótesis; esto viene a significar que el organismo está transformando la prótesis rugosa en una de superficie lisa. Para evitar este trabajo añadido nosotros preferimos colocar prótesis de superficie lisa debajo del músculo. Sin embargo, hay algunas situaciones en las que preferimos colocarlas rugosas en este emplazamiento (submuscular): cuando la paciente presenta deformidades torácicas que pueden favorecer el desplazamiento de las prótesis (pectum excavatum, pectum carinatum, asimetrías torácicas...). En estos casos la adherencia de las prótesis evita desplazamiento no deseados de las prótesis.

Incisión:

Tenemos tres vías de acceso normales para la colocación de implantes mamarios, estas son: la areola, la axila y el surco mamario. Cada cirujano plastico tiene sus preferencias y, según las características de cada paciente, cada incisión sus indicaciones.
  • Areolar inferior: Es la que utilizamos con mayor frecuencia (90% de las pacientes) y es obligatoria en caso de ser necesaria una plastia mamaria como en el caso de falta de glándula en el polo inferior. Es nuestra vía de elección por ser el lugar más discreto para que la cicatriz pase desapercibida Nosotros optamos por la colocación a través del borde de la areola por ser una zona de contraste de tonos de piel.
  • Axilar: Utilizamos la vía axilar, (1% de las pacientes) cuando las areolas son pequeñas, cuando implantamos prótesis de suero. Tiene el inconveniente de que, en estos casos, no podemos abrir la aponeurosis del músculo pectoral y, por lo tanto, las prótesis proyectarán un poco menos la mama. Las prótesis tienen mayor tendencia a ascender y, por otra parte, también nos impide realizar una hemostasia bajo visión y el control del despegamiento es menor (por estas causas no realizamos frecuentemente esta técnica)
  • Surco mamario: únicamente la utilizamos en mamas con ptosis moderada (levemente caídas) y, especialmente, cuando existen cicatrices previas realizadas por otro cirujano plastico. La caída de la mama favorece que la cicatriz quede más oculta. También estaría indicada en los casos de areolas muy pequeñas que rechazan la vía axilar, prótesis anatómica (de gel cohesivo rígido) o de gran tamaño. De todas formas, intentamos evitarlas puesto que no nos gusta correr el riesgo de una cicatriz que puede ser visible por debajo del bikini o resultar de mala calidad (queloide, hipertrófica...)

Duración de los implantes mamarios:

El cambio de los implantes mamarios es un tema polémico. Desde la aparición de las prótesis rellenas de gel cohesivo de silicona ya no es necesario cambiarlas al cabo de 8 ó 10 años. No obstante, preferimos reemplazar las que no son de este tipo para prevenir la ruptura de la prótesis por desgaste de su superficie. Si el implante mamario se rompe su contenido de aceite de silicona queda en contacto con la cápsula que el organismo ha formado a su alrededor y esto puede provocar contractura capsular severa e incluso facilitar la ruptura de la misma cápsula y la salida a los tejidos circundantes de la silicona. Esta puede migrar o desplazarse en la zona provocando siliconomas (masas duras formadas por la silicona y la reacción fibrosa que el organismo produce a su alrededor).
El cambio de implante mamario se realiza de manera sencilla, con anestesia local y no es doloroso ni necesita cuidados especiales en el postoperatorio. Sin embargo, cuando la membrana de silicona se ha roto y la silicona se encuentra dentro de la propia cápsula fibrosa, el tratamiento es mucho más complejo siendo difícil evitar que, al extraer la pegajosa silicona, esta impregne los tejidos circundantes a la vía de acceso y pueda provocar irritación o inflamación de la zona. Por ello intentaremos retirar en bloque la cápsula íntegra para evitar que salga su contenido (ruptura intracapsular).
La colocación de la prótesis encima del músculo evita su rozamiento continuo por lo que la duración de la prótesis será mayor, aunque tiene otras desventajas, tanto a la hora de realizar estudios de la mama (mamografia, ecografía, etc.) como a nivel estético: mayor índice de contractura capsular, pechos globosos, borde superior marcado, inmovilidad de los mismos... En estos casos preferimos colocar prótesis con envoltorio de poliuretano, puesto que estos inconvenientes no suelen aparecer.

Complicaciones de los implantes:

  1. Contractura Capsular (encapsulamiento): La silicona, como todos los materiales extraños al organismo, provoca que éste reaccione formando una capa de tejido conectivo o cápsula fibrosa. Sólo si es excesivamente gruesa ocasionará alteraciones de la forma y de la consistencia que pueden llegar a ser molestas y que denominamos, contractura capsular (encapsulamiento). Puede aparecer en distintos grados de intensidad y en cualquier momento del postoperatorio de forma uni o bilateral. Este problema puede prevenirse o tratarse cuando ya ha aparecido. En Cirugia Plastica de Rapida Recupreacion utilizamos implantes mamarios Mentor y Refinex ya que tienen un indice menor de encapsulamiento y dan garantía de por vida.
  2. Exudado del Gel: Hay cierta tendencia a la salida de microgotas del gel a través de la envoltura externa del implante, pudiendo depositarse alrededor del tejido mamario o en otras partes del organismo. Actualmente las bolsas de los implantes son de bajo exudado, reduciéndose éste de forma muy importante.
  3. Ruptura del implante: Difícilmente ocurre de forma espontánea, pero puede ser secundario a traumas, instrumentos quirúrgicos, contractura capsular severa, manipulación vigorosa de la mama o capsulotomías cerradas. Si la prótesis es de gel de silicona, puede aparecer inflamación, sensibilidad, formación de granulomas de silicona y migración del gel. La pauta a seguir es la retirada cuanto antes del implante roto. Si la prótesis es de suero salino, el contenido es reabsorbido por el organismo. Para evitar que la prótesis se rompa por desgaste, recomendamos cambiarlas antes de los 10 años.
  4. Otras Posibles Complicaciones: Es poco frecuente la aparición de hematomas, seromas o infección. La salida o extrusión de la prótesis puede ser debida a procesos inflamatorios o isquémicos por presión excesiva de la prótesis contra la piel.
    La insatisfacción estética puede ser debida varias razones, como contractura capsular excesiva que desplace la prótesis y produzca asimetría, ptosis o caída del pecho por exceso de piel, alteraciones de la cicatriz o tamaño inadecuado por pérdida del contenido o falta de entendimiento entre cirujano y paciente en cuanto al volumen deseado.
    La interferencia con la mamografía puede ocurrir en los casos de colocación retroglandular dificultando la detección precoz de formas iniciales de cáncer de mama. Esto es menos patente en caso de ser colocada debajo del músculo.
    Alteraciones en la sensibilidad de la mama, areola o pezón, que puede estar aumentada o disminuida y ser temporales o pasajeras.
    En el caso de bloqueo intercostal puede producirse un pneumotorax normalmente leve que suele reabsorberse espontáneamente.

Motivos de Polémica:

No ha sido demostrada la relación con determinadas enfermedades autinmunes o que tenga más riesgo de padecer cáncer de mama la mujer portadora de prótesis.